Este gesto sencillo y a la vez tan significativo une a la Argentina con el corazón de la Iglesia, poniendo bajo la mirada maternal de la Virgen de Lujan a quienes peregrinan cada día a Roma desde distintos rincones del mundo.
La Consagración es un acto de amor donde ponemos nuestro cuerpo, alma y vida entera bajo la mirada, protección, orientación e intercesión de Nuestra Madre.
Preparamos nuestro corazón camino al Día de la Virgen de Luján. Nos unimos en la fecundidad de la oración comunitaria rezando juntos, como cada año, la Novena a la Virgen de Luján.
Los esperamos en Luján para celebrar y prepararnos, juntos cómo Pueblo de Dios, camino al día de María, la solemnidad de Nuestra Señora de Luján, que celebraremos el 8 de mayo, realizando este 27 de abril el Cambio de Manto a la Virgen.
La Consagración es un gesto significa ofrecerle lo que tenemos y lo que somos para que María se haga presente en nuestras vidas. Nos dejamos llevar sin condiciones, sabiendo que Ella conoce mejor el camino y que podemos dormir tranquilos en sus brazos de Madre.
Se efectuó en el Dicasterio para las Causas de los Santos en la Santa Sede, la apertura de las cajas con el llamado trasunto o copia auténtica de la documentación pertinente a la Causa de Canonización del Siervo de Dios Manuel Costa de los Ríos, el querido “Negrito Manuel.