Preparamos nuestro corazón camino al Día de la Virgen de Luján. Nos unimos en la fecundidad de la oración comunitaria rezando juntos, como cada año, la Novena a la Virgen de Luján.
Ser servidor de la Virgen es una vocación a la que estamos llamados y en muchos casos puede ser por medio del servicio en el santuario, casa de la Virgen de Luján. Conoce más sobre esta propuesta ingresando aquí.
Comenzamos un nuevo tiempo litúrgico, el tiempo de Adviento. El Señor tiene la iniciativa de venir a visitarnos y tenemos que intentar descubrir el mensaje que quiere darnos para encontrarse con nosotros.
Una enorme alegría para toda la Iglesia, particularmente para Luján, casa de la Virgen de Luján. Aquí, junto al altar del Sagrado Corazón descansan sus restos
La imagen del camino es bastante elocuente en si misma y el hecho de caminarlo es otra imagen preciosa. Podríamos preguntarnos ¿Qué sucede en un camino y en el caminarlo?
El sábado 30 de septiembre y domingo 1 de octubre, caminamos juntos a Luján rezando: “Madre, estamos en tus manos, danos fuerza para unirnos”. Te esperamos junto a María de Luján.