Cada día, peregrinos llegan a la casa de la Virgen de Luján trayendo en el corazón una intención, una preocupación, un agradecimiento o simplemente el deseo de encontrarse con María. En el fondo de tantas búsquedas aparece una necesidad profunda: encontrar paz.
El lema que nos convoca en esta ocasión expresa «Bajo tu manto todos somos familia»; propuesta que expresó la Asamblea postsinodal de noviembre pasado; manifestando el sentir común de nuestra querida familia arquidiocesana.
La Consagración es un gesto significa ofrecerle lo que tenemos y lo que somos para que María se haga presente en nuestras vidas. Nos dejamos llevar sin condiciones, sabiendo que Ella conoce mejor el camino y que podemos dormir tranquilos en sus brazos de Madre.
Los esperamos en Luján para celebrar y prepararnos, juntos cómo Pueblo de Dios, camino al día de María, la solemnidad de Nuestra Señora de Luján, que celebraremos el 8 de mayo, realizando este 26 de abril el Cambio de Manto a la Virgen.
Preparamos nuestro corazón camino al Día de la Virgen de Luján. Nos unimos en la fecundidad de la oración comunitaria rezando juntos, como cada año, la Novena a la Virgen de Luján.