.
Querida familia del Santuario de Nuestra Señora de Luján:
En esta Pascua celebramos el corazón de nuestra fe: Jesucristo ha vencido la muerte y nos regala una vida nueva. Su resurrección no es solo un acontecimiento del pasado, sino una fuerza viva que hoy quiere renovar nuestra existencia.
A lo largo de su vida, Jesús pasó haciendo el bien, acercándose a los más frágiles, devolviendo la esperanza, mostrando el rostro misericordioso del Padre. Y en la cruz, entregó todo por amor. Pero Dios lo resucitó, abriendo para todos nosotros un camino nuevo.
Esa vida nueva nos fue dada el día de nuestro bautismo. Allí fuimos sumergidos en su muerte y resurrección, y comenzamos a vivir como hijos de Dios. La Pascua es, entonces, una invitación a volver a esa fuente, a redescubrir lo que somos y a renovar la gracia recibida.
Hoy el Señor nos llama a vivir como resucitados: a dejar atrás lo que nos ata, a animarnos a empezar de nuevo, a llevar vida donde hay tristeza, luz donde hay oscuridad, y esperanza donde parece que todo está perdido.
Que esta Pascua también nos impulse a mirar nuestra propia historia con ojos nuevos, reconociendo cómo Dios ha estado presente incluso en medio de las dificultades. Él no abandona, no se cansa de buscarnos, y siempre abre caminos donde parece que ya no los hay.
Y que, como comunidad, podamos ser signo de esa vida nueva: acogiendo, acompañando, tendiendo la mano, haciendo de nuestras familias y de nuestro Santuario un lugar donde muchos puedan experimentar la alegría del encuentro con el Resucitado.
Que esta Pascua nos encuentre abiertos a la acción de Dios, renovando nuestro corazón y nuestras comunidades, para ser testigos de que Cristo vive y camina con nosotros.
¡Feliz Pascua! Cristo ha resucitado, y con Él, nuestra vida renace.
Buenos Aires (Luján), 4 de abril de 2026
Domingo de Pascua